Valores humanos. La humildad

Agregar a favoritos 

Ser tu página de inicio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Humildad

“Nos acercamos al máximo a quien es grande cuando somos grandes en humildad” (Rabindranat Tagore)

La puesta en práctica del verdadero amor, (el amor altruista y centrado en el beneficio de la totalidad) es el eje central y unificador que gradualmente transforma nuestros defectos en virtudes. Por ejemplo, la soberbia o arrogancia, uno de los pecados capitales, puede ser transformada en humildad, o modestia. Esto no es por arte de magia, sino a través de un giro de 180 grados en la dirección de nuestras energías, ya sean estas mentales, emocionales, intelectuales o volitivas.

La humildad de JesúsLa humildad, el valor que tratamos en esta oportunidad, es asumir nuestra verdadera dimensión y conscientizarnos de nuestro espacio en este mundo. Es recordar permanentemente la naturaleza evanescente de todas las cosas, sin hacer alardes de nuestra posición, cualidades o logros. Es saber y reconocer nuestros límites. Respetar los derechos del prójimo e identificar a quien nos ha dado todo lo que tenemos.

La humildad es la esencia de la autoestima, de la paz con uno mismo. El soberbio, en cambio, es un ser vacilante que busca desesperadamente compensar su inseguridad personal con la aprobación de los terceros. Es dependiente del aplauso ajeno.

Practicar este valor no es rebajarnos o humillarnos. Muy por el contrario, es un signo de madurez; es ser suficientemente grandes como para decir “me equivoqué”; y cuando se está en lo correcto, la persona humilde, no necesita la satisfacción de decir: "Te lo dije".

La humildad nos hace tener la suficiente capacidad para considerar y aprovechar la experiencia y conocimientos que los demás tienen. En este sentido, podemos decir que juega un factor importante para reconocer que nuestro criterio quizá no siempre sea el mejor y que estaremos expuestos a las posibilidades de cometer un error o a tomar una mala decisión.

Sólo el humilde es verdaderamente libre. El soberbio se adapta a sus propias carencias, se niega la libertad de corregirse. La arrogancia es un Faraón que tiraniza nuestras vidas, pues condena a nuestra personalidad al estancamiento. La modestia , en cambio, nos abre las puertas al verdadero éxito y nos permite obtener resultados sin límites.

Humildad es recordar que en el prójimo hay un ser humano igual a nosotros, que merece dignidad y respeto, que tiene derecho a ser escuchado y comprendido.

El soberbio es egocéntrico, esclavo de sus propios intereses, sólo le importa el otro en función de sÍ mismo.

La humildad nos coloca en nuestro lugar exacto también frente al Creador: El mundo es un granito de arena en el infinito universo, y el ser humano, un granito de arena en esta gigantesca tierra.

Si entendemos esta virtud como la carencia de vanidades; como una no sobrevaloración de este mundo pasajero; como una actitud de vigilia y respeto hacia todos los seres vivos, especialmente hacia aquellos más virtuosos y sabios que nosotros; la humildad es, sin lugar a dudas, una característica distintiva de las Almas inclinadas a todo lo noble y, sobre todo, a la existencia viva del Creador.

Así entendida, la humildad es la mejor piedra de la corona de las virtudes y no podemos concebir a un hombre o una mujer que hayan pasado justamente a la Historia sin haber manifestado este valor.

Pero, como todo en exceso termina en una aberración que niega lo mismo que dice afirmar, existen muchos "humildes" que han hecho de su falsa modestia una máscara, bella y sofisticada de su inmensa vanidad interior. Así, el que pudiendo vestir normalmente y pasar desapercibido en una reunión, lo hace con ropas pobres o por demás sencillas, subconscientemente busca tan sólo destacarse y humillar a los demás. Quien, en una conversación amistosa, donde se habla muy naturalmente, emplea términos rebuscados o palabras difíciles para sus ejemplos y desarrollos temáticos, es la antítesis misma de la humildad, pues pronto logra destacarse en medio de todos y hacer que le admiren, aunque no le comprendan.

Debemos, entonces, saber distinguir entre la verdadera y la falsa humildad; entre el humilde de Corazón y el humilde teatral que utiliza su parodia en beneficio de lo que cree.

SócratesNo se trata de una virtud sólo de aquellos que se someten voluntariamente y dócilmente a una autoridad o líder, sino que también acompaña al verdadero liderazgo. El liderazgo exige una gran dosis de modestia; es incompatible con la soberbia, el engreimiento, la arrogancia, la egolatría, la altivez, o la vanidad. Un líder vanidoso, narcisista, fatuo o presuntuoso, con demasiado amor propio, convencido de la propia excelencia, admirador de sí mismo y enamorado de su persona, será siempre un líder deplorable. Y peligroso.

La humildad es signo de inteligencia. Alguien muy inteligente dijo una vez “sólo se que no se nada”. La persona inteligente es humilde. La soberbia en cambio, es síntoma de estupidez, llevando a muchos a decir “lo se todo”.

El mundo está lleno de personas que al ocupar el puesto de más o menos importancia, olvidan que su grandeza estará en prestar un servicio a los demás con el mayor desinterés y la máxima humildad.

Creemos que las características de la sociedad actual estimulan demasiados valores superficiales o antivalores que son contrarios a la humildad, la cual significa apertura mental, disposición a acoger todo lo que nos llega de fuera o de dentro, actitud receptiva y postura de atenta escucha; ánimo dispuesto en todo momento al aprendizaje. Lo contrario de la cerrazón mental de quien cree que ya lo sabe todo.

Para concluir, tengamos en cuenta que el incremento de la calidad de vida de una persona está directamente ligado a la práctica de los valores y las virtudes. Por ello, para hacer de nuestra vida una verdadera obra de gran calidad, el desarrollo de la humildad en nosotros mismos es una alternativa válida que merece ser considerada.

Frases relacionadas con la humildad

Historias relacionadas con la humildad

Noticias relacionadas con la humildad

 

 

 

 

volver a valores y virtudes

 

 

Home - Contacto - Objetivos - Participa - Links - Newsletter

 

Última actualización de esta página: