
La Bondad está relacionada
directamente con el Amor y la Verdad, y al igual que éstos y muchos
otros valores, puede ser interpretada y definida según innumerables
puntos de vista.
¿Podemos acercarnos a una definición Universal de la Bondad?
Cuando pensamos en la bondad, inevitablemente tendemos a pensar
inmediatamente en su opuesto, la maldad, es decir que todo lo que no
es malo es bueno. Pero ¿Qué es bueno y qué es malo? Generalmente, en
una primera instancia pensamos que todo aquello que nos hiere o nos
hace daño es malo y que lo agradable a nuestros sentidos y emociones
es bueno. Sin embargo, después de profundizar en el tema descubrimos
que no todo lo que es agradable a nuestros sentidos es bueno y que
muchas veces existen medicinas amargas que nos proporcionan mejor
salud y bienestar. Quizá para alguien es bueno aquel que le hace
favores, pero para otra persona ese mismo sujeto puede ser
considerado malo.
El concepto de Bondad puede ser clarificado cuando comprendemos y
unificamos los distintos niveles de existencia (individual, de
pareja, familiar, social, nacional, mundial, universal y cósmico).
Cuando nuestros pensamientos, deseos,
palabras y acciones se dirigen
hacia el beneficio simultáneo de todos estos niveles, entonces
podemos hablar de una Bondad absoluta, mientras que si nuestros
pensamientos, palabras o acciones están dirigidos sólo parcialmente,
hacia alguno de estos niveles, entonces estamos frente a una Bondad
relativa. Puedo ser bueno con mi vecino o amigo, pero tal vez sea
malo con mi comunidad o con mi familia. Necesitamos discernimiento
para saber si nos dirigimos hacia la Bondad absoluta.
Una definición de Bien y Mal o Bondad y Maldad:
Bien o Bondad: Es el conjunto de cosas, situaciones, lugares,
momentos, sentimientos, sensaciones y experiencias agradables,
saludables y beneficiosas, a corto o a largo plazo, tanto para el
individuo como para la familia, la sociedad, la nación y el mundo.
Mal o Maldad: Es el conjunto de cosas, situaciones, lugares,
momentos, sentimientos, sensaciones y experiencias desagradables,
insalubres y perjudiciales, a corto o a largo plazo, tanto para el
individuo como para la familia, la sociedad, la nación y el mundo.
Para practicar y encarnar la virtud de la Bondad se necesita una
auto-observación, un conocimiento de nosotros mismos, el cultivo de
nuestro carácter, una actitud de predisposición para aplicar
frecuente y constantemente la cuota de Bondad en todos los niveles y
hasta su máximo desarrollo posible.