|
Todo se puede superar
Es altamente probable que en la vida debamos soportar algunas
tragedias o pruebas: pérdida de un ser querido, un accidente a
personas cercanas o a nosotros mismos, robos, incendios, etc. Cuando
suceden estos problemas, podemos sentirnos agobiados e, incluso, que
no vale la pena seguir viviendo.
Sin embargo no hay herida que no sea recuperable. Por muy terribles
que sean algunas experiencias, todo es posible de superar y son
prueba de ello millones de personas que lo han logrado. Sabemos de
algunos famosos héroes, pero no sabemos de miles de anónimos seres
humanos que consiguieron, pese a todo, salir adelante y volver a ser
felices.
La desgracia no es algo inherente al ser humano, como tampoco parece
serlo la felicidad. Esto significa que se aprende a dirigir los
sentimientos y pensamientos, hacia la desgracia o a la felicidad.
Aunque pueda sorprenderte, la verdad es que la felicidad es una
representación mental y la puedes construir en el encuentro con el
otro.
Es importante no aislarte y participar con los demás. Ideal es
pertenecer a un grupo de desarrollo personal, en el que todos desean
ser un poco mejores. Pero lo mas importante, es aprender a amar. Dar
amor, sin esperar nada a cambio, y darlo a todas las personas. Esto
te abre al mundo y a la vida, te renuevas de energías y esperanzas.
Precisamente en esto último está la gran diferencia: tener
esperanza. Esto significa tener proyectos de vida. Quienes viven
simplemente por vivir, trabajan por ganar un dinero para luego
gastarlo en algo, pero que no tienen ideales en la vida, están muy
debilitados para enfrentar las tragedias o pruebas que la vida le
presentará más temprano que tarde. Si vives solamente para lo
inmediato, serás más desdichado.
"Uno puede pasarse la vida sufriendo si no hace nada por salir de
ello, si nuestra familia, nuestros amigos y nuestra cultura nos
abandonan. Pero si uno encuentra a alguien o alguna situación que
nos permita tener esperanzas, siempre es posible volver a
desarrollarse y crecer. Pienso en una señora de 63 años que sufrió
toda su vida de problemas respiratorios. De hecho, se trataba de
angustias que le oprimían el pecho porque había sido una niña
abandonada, porque su marido la agredía y porque su trabajo la
aburría. Su marido muere y ella debe cambiarse de casa. Entonces, a
los 63 años, encuentra un trabajo de extra en el cine. Todos la
tratan con amabilidad, descubre un nuevo ambiente y se sorprende de
no seguir teniendo 'problemas respiratorios'. Por primera vez en la
vida, se siente bien". (Boris Cyrulnik).
Interésate sinceramente por los demás y con simples gestos de
escuchar atentamente, hacer una pregunta pertinente, manifestar
solidaridad, abrazar, dar afecto, etc., conseguirás dar alegrías e,
incluso, salvar vidas. Con ello, ayudas a renovar esperanzas. Y lo
notable es que sin darte cuenta, te encontrarás con personas que
también se interesarán en ti, que renovarán tus esperanzas y que te
darán amor y felicidad.
Mientras más altruistas sean tus objetivos, más se acercarán a
verdaderos ideales. Mientras menos compitas y más cooperes, más
felicidad tendrás en la vida.
Sergio Valdivia
|